Descripción
Para obtener un correcto aislamiento eléctrico en motores eléctricos y otros aparatos eléctricos se recurre a la impregnación VPI (Vacío - Presión - Impregnación).
También se aplica esta técnica para rellenar los posibles poros que hayan podido quedar en piezas de fundición de aluminio y otros metales (cajas de motores y cambios de marchas, llantas de automóvil, etc.).
Las piezas a impregnar se colocan en la cuba de impregnación, que puede tener un diámetro de hasta 3 metros y una capacidad de hasta 50 metros cúbicos.
A continuación se practica el vacío de forma que no queden "bolsas" de aire entre los bobinados, y se procede a inundar la pieza con barniz o resina, que entra en la cuba de impregnación desde abajo.
Una vez que la pieza está sumergida en la resina, es posible aplicar presión, hasta 8 bar, sobre la superficie del líquido, forzando de esta forma la perfecta penetración de la resina.